Pendientes artesanales de cerámica fría, modelados y pintados a mano, con una delicada forma rectangular de esquinas redondeadas. Cada pieza está decorada con un elaborado motivo botánico en blanco, negro y pequeños toques de verde oliva, combinando flores, hojas, ramas y detalles punteados.
El dibujo, realizado a mano, aporta a cada pendiente un carácter único y lleno de personalidad, mientras que su diseño floral transmite un aire natural, elegante y ligeramente bohemio.






