Pendientes artesanales elaborados con dos piezas de madera pintadas a mano en delicados tonos marrones degradados, inspirados en la calidez de la tierra y las vetas naturales del bosque. Cada pieza está protegida por una fina capa de resina que realza el color, aporta un acabado suave y brillante, y garantiza mayor durabilidad. Ligeros y únicos, estos pendientes combinan naturaleza y diseño contemporáneo.



